La gaviota, Las tres hermanas y El tío Vania nos muestra la decadencia de la alta sociedad rusa justo en el momento previo a su gran caída. En esta situación, los personajes, que se saben unos previlegiados a punto de sumirse en el caos, reaccionan de muy diversa forma según su personalidad: misantropía y escepticismo en aquellos espectadores más lúcidos y sensibles, tedio e incapacidad de reaccionar en los más frágiles.