Iquitos bizarro quizás sea un título redundante. La ciudad más importante de la Amazonía peruana es un espacio tan intenso y fascinante que bordea lo irreal. Allí, entre su medio millón de habitantes y sobre sus calles, que hierven a más de 30°C, lo que en cualquier otra latitud resultaría excepcional simplemente ocurre, indetenible y contundente, natural como la vida silvestre que se extiende en sus alrededores. Por eso no es exagerado decir que Iquitos es única, y su singularidad se expresa también en un lenguaje propio, donde se mezclan palabras de origen diverso —shipibo, quechua, asháninka, por ejemplo—, como moshaco, que no es otra cosa que el galán, el bacán, el winner. Rodrigo Rodrich ha escrito y fotografiado no solo para los moshacos, sino para todos aquellos que quieran conocer esta ciudad a fondo... y se atrevan a hacerlo.